Chilpancingo de los Bravo.-En el marco de la conmemoración del Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, la diputada Araceli Ocampo Manzanares recordó desde tribuna el origen histórico de esta fecha, surgida en el siglo XIX a partir de la lucha de hombres y mujeres que entregaron su vida en jornadas laborales interminables, con salarios miserables e indignos.

Durante su participación, la legisladora señaló que, aun en pleno siglo XXI, persisten condiciones laborales precarias, como el trabajo informal, la falta de seguridad social, la inestabilidad y la ausencia de garantías laborales. Indicó que estas problemáticas afectan principalmente a mujeres, jóvenes y adultos mayores, quienes enfrentan incertidumbre económica y, en muchos casos, la falta de acceso a una pensión.
Ocampo Manzanares advirtió que una de las principales consecuencias de esta situación es la persistencia de la pobreza, por lo que consideró que no debe normalizarse la injusticia laboral. En ese sentido, subrayó la importancia de garantizar empleos dignos, con respeto pleno a los derechos laborales y una distribución más justa de la riqueza. Asimismo, recordó que durante muchos años en México prevalecieron salarios bajos bajo un modelo de competencia económica que deterioró la calidad de vida de millones de trabajadores, reduciendo su poder adquisitivo y obligando a muchas personas a emigrar en busca de mejores oportunidades.
La diputada destacó que, a comienzos de la actual transformación del país, el expresidente Andrés Manuel López Obrador impulsó reformas y políticas públicas orientadas al incremento histórico del salario mínimo, como un acto de justicia social en favor de las y los mexicanos.
De igual forma, señaló que se han realizado cambios profundos en la legislación laboral para garantizar la libertad sindical y el derecho de las y los trabajadores a elegir de manera libre, secreta y directa a sus representantes mediante el voto.En su intervención, Araceli Ocampo Manzanares también expresó su preocupación por la situación que enfrentan docentes, universitarios y profesionistas del país, quienes —dijo— continúan viviendo en condiciones de precariedad laboral, con contratos inestables, salarios insuficientes y falta de reconocimiento a su labor.
Finalmente, la legisladora hizo un llamado a la conciencia y a la acción colectiva, al señalar que la lucha por la justicia laboral aún no ha terminado. Asimismo, invitó a la ciudadanía a no olvidar el origen de estas luchas históricas y a mantener el compromiso de construir un país con mayor dignidad y bienestar para las y los trabajadores.
