La diputada Araceli Ocampo llama a reconocer la pobreza como una violación a los derechos humanos y a seguir construyendo justicia social desde la Cuarta Transformación

Chilpancingo, Gro., 22 de octubre de 2025. — En el marco de la conmemoración del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza, la diputada local por Morena, Araceli Ocampo Manzanares, participó en la sesión ordinaria del Congreso del Estado de Guerrero con una intervención en tribuna en la que subrayó que la pobreza no debe entenderse como una fatalidad, sino como el resultado de estructuras económicas y políticas profundamente injustas que deben transformarse.

Durante su intervención, la legisladora destacó que “esta propuesta surgió con la necesidad de proclamar que la pobreza es una violación de los derechos humanos fundamentales, pero sobre todo para recordar que la pobreza no es una fatalidad, sino una consecuencia de estructuras económicas y políticas profundamente injustas”.

Ocampo Manzanares sostuvo que hablar de pobreza “no es hablar solo de carencias materiales, sino de una condición estructural que niega a millones de personas la posibilidad de vivir con dignidad”. Añadió que “la pobreza no consiste únicamente en la falta de ingresos, sino en la privación de las capacidades fundamentales de las personas para su desarrollo, en la falta de educación, en el acceso a los recursos naturales, a la tecnología y a una distribución económica justa. ¡Porque riqueza siempre ha habido en el mundo, lo que no ha habido es una justa distribución de ella!”, enfatizó.

En su mensaje, la diputada señaló que las causas de la pobreza están ligadas a décadas de políticas neoliberales que privilegiaron el capital por encima del bienestar social, dejando a millones de mexicanos en condiciones de exclusión y precariedad.
Recordó que entre 1982 y 2018 el salario mínimo perdió más del 70% de su poder adquisitivo, mientras que los derechos laborales y sociales se debilitaban.

No obstante, destacó que con la llegada de la Cuarta Transformación, encabezada primero por el presidente Andrés Manuel López Obrador y hoy continuada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se ha impulsado un cambio de rumbo con políticas redistributivas que colocan la justicia social en el centro de las decisiones públicas.

“Por primera vez en décadas, el presupuesto público dejó de orientarse hacia los más ricos y se destinó a los más pobres, a los olvidados de siempre. Se aumentó el salario como nunca antes en la historia, y más de 13 millones de mexicanas y mexicanos han salido de la pobreza. Esa es la verdadera riqueza de una nación: la dignidad de su pueblo”, afirmó.

Ocampo Manzanares expresó que la erradicación de la pobreza debe asumirse como una obligación moral y política de los Estados, y que los gobiernos deben garantizar el derecho de todas las personas a vivir con dignidad, con acceso a techo, alimentación, educación y esperanza.

“¡Erradicar la pobreza es defender los derechos humanos! ¡Erradicar la pobreza es construir justicia social! ¡Erradicar la pobreza es honrar la dignidad del pueblo de México!”, concluyó.