Chilpancingo, Gro., 28 de octubre de 2025. — En el marco de la conmemoración del Día del Médico, la diputada local por Morena, Araceli Ocampo Manzanares, rindió un emotivo reconocimiento a las y los profesionales de la salud durante su intervención en tribuna en la sesión ordinaria del Congreso del Estado, destacando su entrega, vocación y compromiso con la vida y la dignidad humana.
“Ser médico no es simplemente portar una bata blanca —expresó la legisladora—. Ser médico es caminar en el límite entre la esperanza y el dolor; es resistir el cansancio del cuerpo y del alma para devolverle a la vida su más profundo sentido.”
Durante su participación, Ocampo Manzanares recordó el papel fundamental de las y los médicos rurales, quienes recorren caminos de terracería, montañas y ríos para llevar salud a las comunidades más apartadas, donde el Estado pocas veces llega.
“A esos médicos que curan con lo que hay, que muchas veces no tienen más que su corazón y su conocimiento para salvar una vida, mi más sincero respeto y admiración”, señaló.
La diputada también reconoció la labor de las y los médicos del sector público que, por años, trabajaron sin contrato, sin estabilidad laboral ni prestaciones.
“Como diputada federal en 2018, recibí decenas de solicitudes de médicos y doctoras que llevaban años prestando sus servicios sin reconocimiento institucional ni sindical. Pero gracias al programa de regularización impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, más de 80 mil trabajadores y trabajadoras de la salud en todo el país han sido formalizados”, destacó.
Ocampo Manzanares subrayó que la salud “es un derecho humano, no un privilegio”, y que las y los médicos son los guardianes de ese derecho. En ese sentido, refrendó el compromiso de la Cuarta Transformación por dignificar las condiciones laborales del personal médico y fortalecer el sistema público de salud.
Asimismo, recordó con profundo respeto a quienes estuvieron en la primera línea durante la pandemia por COVID-19:
“Pienso en quienes tuvieron miedo, pero no se acobardaron; en quienes dejaron a sus familias para cuidar la vida de otros; en quienes trabajaron con trajes herméticos y rostros marcados por las mascarillas, y en quienes perdieron su vida por salvar la de otros.”
Con emoción, la diputada cerró su intervención con un mensaje de gratitud hacia todos los profesionales de la salud del país:
“Gracias por cada noche de desvelo, por cada diagnóstico acertado, por cada palabra de consuelo, por cada vida que han devuelto a la esperanza. Porque honrar al médico es honrar la vida, y honrar la vida es el más alto deber del ser humano.”
