Chilpancingo, Gro., martes 30 de septiembre de 2025. — En el marco de la sesión ordinaria del Congreso del Estado de Guerrero, la diputada local de Morena, Araceli Ocampo Manzanares, fijó un posicionamiento en tribuna con motivo del Día Mundial del Alzheimer, al hacer un llamado a reconocer que esta enfermedad representa no sólo un desafío médico, sino también un reto humano, social y ético que debe ser atendido con responsabilidad institucional.
Durante su intervención, la legisladora enfatizó que quienes viven con Alzheimer enfrentan no sólo la pérdida progresiva de la memoria, sino también el abandono social y la indiferencia institucional, una realidad que —dijo— no puede ni debe normalizarse en una sociedad que aspire a la justicia y al humanismo.
“El Alzheimer no es únicamente una enfermedad médica, es también un reto humano, social y ético. Quien lo padece no sólo enfrenta la pérdida de memoria, sino que muchas veces se enfrenta también al olvido de la sociedad, a la indiferencia de las instituciones y a la desesperanza de su entorno”, expresó desde la tribuna del Congreso local.
Ocampo Manzanares subrayó que detrás de cada diagnóstico existe una historia de vida que merece respeto y dignidad, al recordar que las personas con Alzheimer son madres, padres, abuelos, hermanas y hermanos que han contribuido al desarrollo del país a lo largo de su vida.
“Detrás de cada diagnóstico de Alzheimer hay una historia de vida… alguien que entregó su esfuerzo al crecimiento de este país y que merece el más alto grado de dignidad y respeto”, señaló ante el pleno.
La diputada advirtió que no se puede permitir que la memoria de quienes lo dieron todo se diluya en la negligencia del sistema de salud o en el abandono social, por lo que hizo énfasis en que el derecho humano a la salud implica también un trato sensible, paciente y profesional, tanto para las personas enfermas como para las familias cuidadoras.
Desde la Comisión de Derechos Humanos del Congreso del Estado, Ocampo Manzanares afirmó que es necesario fortalecer programas comunitarios, campañas de concientización y políticas públicas que acompañen a las personas con Alzheimer y a sus familias, no desde la lástima, sino desde la justicia social, la solidaridad y el humanismo mexicano.
Asimismo, destacó que su intervención tuvo como finalidad impulsar la iniciativa para fortalecer el reglamento interno del Congreso, a fin de dar orden al trabajo legislativo, seguir el parlamento con responsabilidad institucional y garantizar que temas sensibles como la salud y los derechos humanos se aborden con la seriedad que merecen.
Finalmente, la diputada llamó a las y los legisladores y a la sociedad en general a no dejar solas a las personas que viven con Alzheimer, al enfatizar que vivir con esta enfermedad no significa vivir sin derechos.
“No olvidemos a quienes poco a poco olvidan. Y recordemos siempre que en la esencia de esta lucha lo que defendemos es la humanidad misma”, concluyó.
