Araceli Ocampo Manzanares condena la guerra en Medio Oriente y llama a la paz

Chilpancingo de los Bravo, 10 de marzo de 2026.

El 10 de marzo, en Chilpancingo de los Bravo, la diputada Araceli Ocampo Manzanares tomó la palabra en sesión solemne del Congreso del Estado de Guerrero para fijar una postura clara frente a la escalada bélica en Medio Oriente. La legisladora recordó que desde hace casi dos semanas comenzó una nueva escalada geopolítica tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha derivado en intensos bombardeos y represalias.

Ocampo Manzanares señaló que los medios internacionales han documentado oleadas de ataques aéreos, misiles balísticos, drones de alta tecnología y la destrucción de infraestructura, mientras que autoridades del Pentágono han calificado algunos días de la ofensiva como “los más intensos” desde su inicio.

Con firmeza, expresó que desde la tribuna del Congreso de Guerrero se levanta la voz para condenar la guerra y pronunciarse por la paz, subrayando que lo que está en juego no es solo la disputa entre gobiernos, sino el destino de millones de seres humanos.

La diputada advirtió que la ofensiva se justifica por la presunta amenaza de que Irán desarrolla armamento nuclear, pero recordó que esa acusación se ha repetido durante décadas sin pruebas concluyentes.

En un ejercicio de memoria histórica, evocó la invasión a Irak en 2003, cuando Estados Unidos aseguró la existencia de armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas. “Aquella guerra dejó cientos de miles de muertos, un país devastado y una región profundamente desestabilizada”, enfatizó.

Para reforzar su postura, citó al intelectual Noam Chomsky, quien ha señalado que la política exterior estadounidense responde a una lógica de intervención destinada a preservar su hegemonía global más que a defender la paz.

La legisladora destacó que la guerra de Irak no solo tuvo un costo humano incalculable, sino que representó una de las operaciones militares más costosas y económicamente devastadoras de la historia contemporánea.

En un tono humano y directo, expresó: “Porque detrás de cada misil hay una historia humana que se rompe”. Con esta frase, buscó recordar que las estadísticas y los informes militares esconden tragedias personales y colectivas.

Ocampo Manzanares advirtió que el nuevo conflicto contra Irán no solo representa una tragedia humana, sino que también tiene implicaciones globales. Señaló que el transporte marítimo por el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, se ha visto gravemente afectado, provocando un aumento en el precio del crudo.

Explicó que “la guerra en el Medio Oriente no se queda en el Medio Oriente”, pues sus consecuencias alcanzan a todos los países del mundo. El incremento en el precio del petróleo repercute en combustibles, transporte, producción de alimentos e inflación global, afectando también a México.

La diputada insistió en que cada conflicto internacional de esta magnitud termina impactando directamente en el costo de vida de los pueblos. Por ello, reiteró: “La guerra nunca es un instrumento legítimo para construir la paz”.

En su mensaje, recordó las palabras de Mahatma Gandhi: “No hay camino para la paz; porque la paz es el camino”. Con esta cita, reforzó la idea de que la paz no es solo ausencia de guerra, sino la construcción de condiciones de justicia, diálogo y cooperación entre las naciones.

Finalmente, desde Chilpancingo de los Bravo y en nombre del Congreso, la diputada Araceli Ocampo Manzanares proclamó: “No a la guerra. No al imperialismo disfrazado de justicia. No a la violencia como instrumento de dominación. Sí a la paz entre los pueblos. Sí al respeto entre las naciones. Sí a un mundo donde la dignidad humana sea el principio rector de la política internacional”.

Con estas palabras, la legisladora cerró su intervención, dejando claro que la voz del pueblo guerrerense se suma al clamor mundial por la paz y la justicia.