Chilpancingo, Guerrero, 01 de marzo de 2026.- En sesión solemne del Congreso del Estado de Guerrero, la diputada Araceli Ocampo Manzanarez tomó la palabra para conmemorar el aniversario del Plan de Ayutla, proclamado en 1854 en tierras guerrerenses. En su intervención, la legisladora destacó que este acontecimiento marcó un antes y un después en la vida política de México, al representar la dignidad de un pueblo que decidió no arrodillarse ante el autoritarismo

Ocampo Manzanarez subrayó que hablar del Plan de Ayutla es hablar de un momento histórico en el que la conciencia liberal de México se levantó frente a la opresión y dijo con firmeza: “¡basta!”. Explicó que este documento no fue improvisado ni un acto aislado, sino la respuesta organizada ante el regreso de Antonio López de Santa Anna al poder, impulsado por los conservadores que buscaban frenar el avance de las ideas liberales y de la soberanía popular.
La diputada recordó que desde Guerrero surgió la proclamación encabezada por hombres valientes como Florencio Villarreal, Ignacio Comonfort, Trinidad Gómez, Diego Álvarez, Tomás Moreno y el general Juan N. Álvarez. Ellos asumieron el compromiso histórico de desconocer el gobierno de Santa Anna y convocar a la nación a construir un nuevo orden constitucional. “Fue desde nuestra tierra guerrerense que se levantó la voz de transformación”, expresó.
En su intervención, Ocampo Manzanarez explicó que el triunfo del movimiento no sólo significó la caída de Santa Anna en 1855, sino que abrió las puertas al regreso de liberales exiliados como Benito Juárez y Melchor Ocampo, quienes se integrarían al proceso de reformas profundas que transformarían la estructura del Estado mexicano. Señaló que a partir de ese punto de inflexión, México entró en la etapa liberal, una de las más trascendentes de su historia.
La legisladora destacó que durante esa etapa se impulsaron las Leyes de Reforma, se consolidó el Estado laico, se fortaleció la división de poderes, se estableció la igualdad jurídica y se sentaron las bases de la Constitución de 1857. “Fue una etapa de lucha, de resistencia frente al conservadurismo, pero también de afirmación nacional y de construcción institucional”, puntualizó.
Ocampo Manzanarez señaló que cada transformación histórica en México ha enfrentado resistencias, y que el conservadurismo siempre ha reaccionado cuando sus privilegios son cuestionados. “Así ocurrió en el siglo XIX, así ocurrió en la Revolución Mexicana, así ocurrió en las luchas democráticas del siglo XX y así ocurre también en nuestros tiempos”, afirmó, vinculando la memoria histórica con los desafíos actuales.
La diputada reconoció al Plan de Ayutla como una de las grandes etapas de transformación nacional, porque significó romper con un régimen autoritario y abrir la puerta a un nuevo pacto social. “Demostró que cuando el pueblo decide organizarse, ningún poder es eterno”, expresó con firmeza.


En su mensaje, Ocampo Manzanarez enfatizó que el Plan de Ayutla enseña que la historia no la escriben los poderosos que se aferran al privilegio, sino los pueblos que se levantan con dignidad. Recordó que el liberalismo mexicano no fue una teoría abstracta, sino una práctica política valiente que defendió la soberanía, la libertad y la justicia.
La legisladora afirmó que al conmemorar este aniversario no sólo se recuerda un documento histórico, sino un espíritu: el espíritu de transformación, de rebeldía ante la injusticia y de construcción de un nuevo orden cuando el viejo régimen ha agotado su legitimidad. “Desde Guerrero reafirmamos nuestro compromiso con los principios republicanos, federalistas y democráticos que inspiraron aquel movimiento”, dijo.
Finalmente, Ocampo Manzanarez cerró su intervención con un llamado a mantener viva la memoria de los protagonistas de Ayutla. “Que el eco de Ayutla nos siga inspirando. Que la memoria de Juan N. Álvarez, de Comonfort, de Villarreal y de los grandes liberales nos recuerde que la patria se defiende con convicción. Que nunca olvidemos que la transformación no es un acto de improvisación, sino el resultado de la organización, la conciencia y el compromiso histórico”, concluyó.
